Hace dos años, fue elegida por segunda vez la única mujer que ha tenido nuestro país como Presidenta de la República, Michelle Bachelet Jeria. Pensando muchas mujeres, especialmente las más vulnerables, que iban a tener una especial preocupación por ellas, una gran mayoría le dio su voto y confianza. Sin embargo, el tiempo ha pasado y no ha cumplido prácticamente nada de su programa de Gobierno y por sobre todo, incluso, ha empeorado la situación teniéndolas como última prioridad.

Basta hacer el análisis de algunos aspectos relevantes de sus promesas para darse cuenta de su casi nula respuesta. En efecto, se decía que se iba a hacer una completa reforma a la ley de violencia intrafamiliar con el objeto de disminuir este grave flagelo que afecta a una gran cantidad de mujeres. Sin embargo, hasta la fecha no ha pasado absolutamente nada y el Congreso Nacional no tiene ni una propuesta de la Presidenta Bachelet para discutir en este aspecto. De hecho, de los últimos 5 años, lamentablemente, el 2015 fue el período con más Femicidios (45), expresión máxima de la violencia contra la mujer.

Asimismo, se impulsaría una reforma al régimen de sala cuna para hijos e hijas de trabajadores que asegurara la no discriminación de las trabajadoras, e incluiría la corresponsabilidad en la crianza, reforma que por supuesto, ha brillado por su ausencia. Siguiendo en la línea laboral, se prometió una modificación a la ley de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres para hacerla realmente efectiva, pero, al igual que los otros anuncios, no existe modificación alguna.

En materia de matrimonial, se promovería la ley, que se encuentra en la Cámara de Diputados y que modifica la sociedad conyugal, otorgándole a la mujer la plena capacidad de administración, tal cual la tiene hoy el hombre, pero, contrario a lo que uno querría, no se ha discutido ni una coma del proyecto que sigue dormido en el mismo lugar en que estaba hace dos años.

La única prioridad que tiene hoy la Presidenta Bachelet es la legalización del aborto, que justamente desconoce la realidad misma de las mujeres y sus niños, dejándolas en su más completo abandono. En efecto, no existe ninguna propuesta del Gobierno para enfrentar y proteger a las mujeres y los que están por nacer, en los casos de embarazos vulnerables, preocupación que incluso el Instituto Nacional de Derechos Humanos, ha solicitado expresamente en su último informe, tener especial consideración y urgencia.

Así las cosas, la Presidenta Bachelet debe necesariamente modificar sus prioridades y poner el foco, donde realmente importa, las mujeres y, en especial, aquellas más vulnerables.